jueves, noviembre 03, 2011
jueves, septiembre 22, 2011
Domo en el ciclo de Burdocracia en vivo - Jamais Vu Arte Bar - Córdoba

Texto: Loco Parodi
Nota: Martín Sosa
Foto cortesía de Erika Salgado
domingo, septiembre 05, 2010
O´Connor - Captain Blue - Sábado 28/08

martes, abril 14, 2015
O'Connor - Sábado 11 de abril - Refugio Guernica - Córdoba
Se Extraña Araña
Largo tiempo había pasado de la última vez que la banda más personal de Claudio O'Connor se subiera a un escenario cordobés. Quizás esa espera pareció aún más amplia debido al, por lo menos aparente, afecto mutuo que existe entre el cantante y el público cordobés. Así fue como el pasado sábado y luego del impasse que significó resucitar a Malón, público y cantor volvieron a verse las caras.
Al llegar al recinto del Abasto ya sonaba desde el escenario la potente propuesta de Seven Sins, la última de las bandas locales encargadas de ir prendiendo el fuego de la noche. Haciendo gala de un sonido no solamente granítico, sino también sorprendentemente claro (para lo que lamentablemente suele suceder muchas veces con las bandas soporte) y de la áspera voz de su cantante, se configuraron como una banda a anotar para seguir en el panorama del heavy cordobés.
Sin que medie demasiado tiempo de espera, La Bestia tomó el escenario. La primera diferencia con anteriores presentaciones es visual: el desaforado estilo escénico y de vestuario de Claudio está rebajado un cambio. La otra diferencia también se ve, pero mucho más se escucha: ya no son uno, sino dos los guitarristas que acompañan el núcleo de la banda que componen el propio O'Connor en las voces, el fundamental Hernán García en bajo (el único otro miembro que está desde el comienzo del grupo y que lleva la batuta en lo musical) y Pablo Naydón en la batería, apuntalando desde atrás no sólo la base, sino también la sección vocal con sus coros.
El show, que se había postergado un día, llegaba con una premonición: O'Connor venía de dar un show maratónico de cerca de 30 canciones, repasando fielmente la discografía de la banda. Sin muchos prolegómenos ni contactos verbales fuera de las canciones, la premisa se fue cumpliendo. Canción a canción, golpe a golpe, se fueron sucediendo las razones por las cuales a muchos todavía nos asombra que la repercusión y la popularidad de esta banda no sea aun mayor. Y eso que, como ya dijimos existe una predilección por el público metalero cordobés que colmó una vez más el Refugio (que, insólitamente, presentaba sus escasos ventiladores apagados, en una nueva noche de verano tardío en la ciudad).
No tardó en aparecer en la lista el adelanto que hasta ahora se conoce de lo nuevo que se viene de O'Connor. Castigo y Perdón es el nombre del adelanto, y suena como ya estamos acostumbrados de Claudio y compañía, sumando unos aires panterescos en los riffs. Y donde también comienzan a aparecer las posibilidades que puede darle a la banda la incorporación de otra guitarra, cuestión que ya pudimos apreciar en vivo en la fuerza y solidez extra de la que dotaron a los clásicos de la banda; sobre todo en los solos (para los cuales los guitarristas se turnaban, como tratando de mantener un balance).
A esta altura de la carrera y el desarrollo de la banda, pueden darse el gusto de tocar un show de tal extensión sin tener que recurrir a los covers (usualmente clásicos de Hermética) con los que complementaban sus primeros shows. Decimos esto, porque la arrolladora interpretación de Ana No Duerme del Flaco Spinetta es eso, una versión particular que lleva a la canción un poco más allá. No faltaron tampoco esas canciones que elevan el nivel de coreo por parte de la muchachada en un par de decibeles más, y que están parejamente desparramadas por todos los discos: Vida Perra, Caníbal, Rock del Suicida, Sangre Para el Rey, Jungla, Atrapado en la Red, No te Aflijas, y tantas otras más (de las cuales posiblemente cada espectador del recital podría dar una lista distinta).
Obviamente, para el final quedó esa joya del primer disco (y a esta altura, del metal nacional) que es Se Extraña Araña, última ofrenda compartida por banda y público. Después de tanto metal, costará sacarse el zumbido de los oídos. Las canciones, dando vueltas por la cabeza, se quedarán varios días más.
Crónica: Luis Parodi
lunes, abril 23, 2012
Presentación del libro El Umbral - Biblioteca Córdoba - Miércoles 25/04
martes, julio 05, 2011
Rockumental - Lemmy - 49% motherfucker, 51% son of a bitch
Ah, y si podés resistir la tentación de escuchar mínimo un par de temas de Motörhead por día después de haber visto el documental, avisame cómo hiciste, yo la verdad que no puedo.
Luis Parodi
viernes, diciembre 10, 2010
Stone Temple Pilots Orfeo Superdomo 05-12-2010
La previa a la visita de los Stone Temple Pilots a la ciudad de Córdoba estaba impregnada de la tranquilidad que los domingos a la tarde suelen tener en nuestra ciudad. En parte por esto, en parte quizás por la escasa promoción que se realizó del show, si bien había expectativa entre los que desde temprano se congregaron en el Orfeo para ver a una de las bandas fundamentales en la movida alternativa de los `90, no se palpaba en el aire la ansiedad y la alegría desbocada que sí puede presenciarse en otras presentaciones internacionales que nuestra ciudad ocasionalmente recibe.
De todas maneras, lejos de ser un obstáculo para el disfrute del show, esta tranquilidad y la relativa poca gente que finalmente presenció el show, sirvió para darle un marco de cierta intimidad y comodidad a quienes acudieron a presenciar el show de Weiland y sus secuaces. La velada, para quienes entraron con bastante antelación al show principal, comenzó con el preciso y atrayente show de los locales Ojos de Piedra, que ganaron bastantes adeptos, al menos si nos guiamos por los SMS que podían leerse en ese momento en las pantallas situadas a ambos costados del escenario.
Luego de unos momentos más de espera amenizados por la curiosa ovación del público a uno de los plomos de la banda (que seguramente se llevará como recuerdo de los cordobeses el olé olé olé, gordo, gordo que le dedicó el público del campo), finalmente las luces se apagaron y Eric Kretz, los hermanos DeLeo y el serpenteante Scott Weiland tomaron el escenario y comenzaron a entregarle al público que los aclamaba un largo desfile de clásicos de su época más gloriosa sin dejar de lado los temas que integran su último trabajo, un disco homónimo editado este año que si bien no contiene la avalancha de éxitos que caracterizó a los discos de su etapa pre-separación, representa una continuidad con sus trabajos anteriores, tal como si el tiempo se hubiese detenido en los primeros años de este siglo y esa consabida separación nunca hubiese ocurrido.
El resto de los músicos, sin querer quedarse atrás del protagonismo de su frontman, asombraron con largos cuelgues instrumentales que sirvieron como intro o preámbulo a la mayoría de las canciones, sobre todo cada vez que se disponían a interpretar alguno de los grandes clásicos de la banda, entre los cuales obviamente se destacaron temas como Plush o Interstate Love Song como los más coreados de la noche. Fue en la ejecución de estos intermezzos instrumentales donde se pudo apreciar el virtuosismo de los Pilots (sobre todo sorprendió gratamente la pericia y versatilidad del bajista Robert DeLeo), pudiendo escapar por momentos de la exacta interpretación de los temas de su setlist. Pese a haber tenido una duración normal para lo que suelen ser estos recitales, el show dio la impresión de pasar volando, y rápida e inesperadamente llegó el final con Trippin´ On a Hole In a Paper Heart, la despedida con los típicos souvenirs arrojados al público, y ante el no regreso de los músicos a escena el público se resignó a que grandes canciones que faltaron como Creep, Sour Girl o Big Bang Baby no sonaran tampoco en los inexistentes bises a los cuales tanto nos hemos, quizás, malacostumbrado en tantos años de visitas nacionales.
Cronica: Luis Parodi
Fotos: Matias Vercelli
martes, noviembre 13, 2012
Zambayonny - Refugio Guernica - Córdoba, Argentina - 09/11/2012
Acostumbrado a los shows rockeros de ese recinto tantas veces visitado, lo primero que llamó la atención fue la ausencia de los habituales cuerpos que pululan cerca de la entrada, esperando el comienzo del show. Viendo ese panorama apuramos el ingreso para llevarnos la segunda sorpresa de la noche: el show ya había comenzado (y esto lo admitimos con la frente bien alta, eh), contradiciendo aquel dogma recitalero que dice que los conciertos comienzan 1 o hasta 2 horas después de lo anunciado. A lo mejor este signo de puntualidad es un signo de cambio de los tiempos, o quizás una señal de la idiosincrasia de este recital diferente.lunes, septiembre 05, 2011
Carajo - Captain Blue XL - Córdoba - 30/08/2011
De todas maneras, más allá del atronador volumen del que suele hacer gala el trío (que en este caso sí le hace honor a la denominación de “power”), lo que se pudo apreciar es que tiraron toda la carne al asador en honor de sus 10 años como banda, celebración en pos de la cual armaron el tour que los trajo nuevamente por Córdoba, y coya fecha coincidió, casualmente, con otra celebración, la del cumpleaños de su baterista Andrés Vilanova, quien recibió obviamente el cariñoso y caluroso feliz cumpleaños de parte de la importante cantidad de gente que se llegó hasta el galpón del abasto.

martes, noviembre 30, 2010
Rammstein Estadio Racing ( Argentina ) 27-11-2010
martes, abril 12, 2011
Iron Maiden - Estadio Vélez Sarsfield - Buenos Aires - 08/04/2011
Crónica: Luis Parodi
Fotos: Web
miércoles, octubre 14, 2015
Blur - Plaza de la Música - Córdoba, Argentina - 10/10/2015
No hay otra manera...
La celebración arrancó con Go Out del disco The Magic Whip, aquel que marcó el regreso a los LP después de más de una década. Inmediatamente, la nostalgia asestó su primer golpe a la mandíbula: desde la guitarra del retraído pero genial Graham Coxon comenzó a emanar el inconfundible riff que da comienzo a There´s No Other Way. Posiblemente, la situación para muchos de los que veíamos a Blur en vivo por primera vez, fue similar: el disparo inmediato del recuerdo de la primera vez que escuchamos esa canción. En la casa de un amigo, en un oscuro pub, en un ya extinto canal de videos, donde sea.
Fue así como se fueron sucediendo, casi de manera intercalada, canciones representativas de cada uno de los momentos de esta gran banda, obviamente regalando algunos clásicos por el camino (como la genial y entrañable Coffee & TV), algunos temas menos difundidos pero que sin duda son el favorito personal de alguno de los asistentes (como Badhead, o Trimm Trabb), e incluso lugar para alguna que otra sorpresa, como el momento en el que tocaron Caravan, representante de Think Tank y por primera vez ejecutada con Graham en la banda.
Durante toda la andadura del recital, algo que pudo percibirse desde el público (y confirmado también en la charla con quienes ya habían visto la banda) era el particular buen humor del que hacían gala estos cuatro muchachos, que por momentos parecían ser aquellos mismos chicos de Essex que se abrieron paso en el mundo a fuerza de grandes canciones. Las repetidas arengas de Damon, la sonrisa cómplice y permanente de Alex, la candorosa timidez de Graham a la hora de entonar estribillos que están grabados a fuego en una generación... todo pareció indicar lo cómodos que se encontraban al tocar -como el mismo Damon dijo- por primera vez en una ciudad que no fuera capital (asumimos acá que hacía referencia a esta gira en particular, o a sus visitas a sudamérica).Luego de esa hermosa canción bajonera que es This Is A Low, la cosa no podía terminar así. Y no lo hizo, tras un no muy largo impasse, volvieron para los bises con una combinación impecable: Stereotypes, seguida por el más bailable de los temas del britpop (Girls & Boys), y un cierre a pura emotividad y piel de gallina con The Universal.
Alegría. Nostalgia. Emoción. Pocas cosas más que pedir para un sábado a la noche en la capital cordobesa.
Crónica: Luis Parodi
Fotos: Matías Vercelli




















